domingo, 19 de enero de 2014
Bodegón 74356@14
Entre italiano
y flamenco,
¿cómo cantaría
aquel Silverio?
La densa miel de Italia
con el limón nuestro,
iba en el hondo llanto
del siguiriyero.
Su grito fue terrible.
Los viejos
dicen que se erizaban
los cabellos,
y se abría el azogue
de los espejos.
Pasaba por los tonos
sin romperlos.
Y fue un creador
y un jardinero.
Un creador de glorietas
para el silencio.
Ahora su melodía
duerme con los ecos.
Definitiva y pura.
¡Con los últimos ecos!
y flamenco,
¿cómo cantaría
aquel Silverio?
La densa miel de Italia
con el limón nuestro,
iba en el hondo llanto
del siguiriyero.
Su grito fue terrible.
Los viejos
dicen que se erizaban
los cabellos,
y se abría el azogue
de los espejos.
Pasaba por los tonos
sin romperlos.
Y fue un creador
y un jardinero.
Un creador de glorietas
para el silencio.
Ahora su melodía
duerme con los ecos.
Definitiva y pura.
¡Con los últimos ecos!

Federico García Lorca
Bodegón 84676@14
Empieza el llanto
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible
callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh, guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.
de la guitarra.
Se rompen las copas
de la madrugada.
Empieza el llanto
de la guitarra.
Es inútil callarla.
Es imposible
callarla.
Llora monótona
como llora el agua,
como llora el viento
sobre la nevada.
Es imposible
callarla.
Llora por cosas
lejanas.
Arena del Sur caliente
que pide camelias blancas.
Llora flecha sin blanco,
la tarde sin mañana,
y el primer pájaro muerto
sobre la rama.
¡Oh, guitarra!
Corazón malherido
por cinco espadas.

Federico García Lorca, 1921-1924
Chaouen 83465@14
CANCIÓN DEL MARIQUITA
El mariquita se peina
en su peinador de seda.
Los vecinos se sonríen
en sus ventanas postreras.
El mariquita organiza
los bucles de su cabeza.
Por los patios gritan loros,
surtidores y planetas.
El mariquita se adorna
con un jazmín sinvergüenza.
La tarde se pone extraña
de peines y enredaderas.
El escándalo temblaba
rayado como una cebra.
¡Los mariquitas del Sur,
cantan en las azoteas!

Federico García Lorca
miércoles, 15 de enero de 2014
Bodegón 785465@14
Ha pasado el tiempo desde aquellos días en que compartimos
dolores que dejaron una herida radiante,
el caballo de la guerra que con sus herraduras
atropelló la aldea destrozando los vidrios.
Todo aquello nació bajo la pólvora,
todo aquello te aguarda para elevar la espiga,
y en ese nacimiento se envolverán de nuevo
el humo y la ternura de aquellos duros días.
Ancha es la piel de España y en ella tu acicate
vive como una espada de ilustre empuñadura,
y no hay olvido, no hay invierno que te borre,
hermano fulgurante, de los labios del pueblo.
Así te hablo, olvidando tal vez una palabra,
contestando al fin cartas que no recuerdas
y que cuando los climas del Este me cubrieron
como aroma escarlata, llegaron
hasta mi soledad.
Que tu frente dorada
encuentre en esta carta un día de otro tiempo,
y otro tiempo de un día que vendrá.
Me despido
hoy, 1948, dieciséis de diciembre,
en algún punto de América en que canto.

Pablo Neruda
Bodegón 7465@14
Miguel, lejos de la prisión de Osuna, lejos
de la crueldad, Mao Tse-tung dirige
tu poesía despedazada en el combate
hacia nuestra victoria.
Y Praga rumorosa
construyendo la dulce colmena que cantaste,
Hungría verde limpia sus graneros
y baila junto al río que despertó del sueño.
Y de Varsovia sube la sirena desnuda
que edifica mostrando su cristalina espada.
Y más allá la tierra se agiganta,
la tierra
que visitó tu canto, y el acero
que defendió tu patria están seguros,
acrecentados sobre la firmeza
de Stalin y sus hijos.
Ya se acerca
la luz a tu morada.
Miguel de España, estrella
de tierras arrasadas, no te olvido, hijo mío,
no te olvido, hijo mío!
Pero aprendí la vida
con tu muerte: mis ojos se velaron apenas,
y encontré en mí no el llanto,
sino las armas
inexorables!
Espéralas! Espérame!
de la crueldad, Mao Tse-tung dirige
tu poesía despedazada en el combate
hacia nuestra victoria.
Y Praga rumorosa
construyendo la dulce colmena que cantaste,
Hungría verde limpia sus graneros
y baila junto al río que despertó del sueño.
Y de Varsovia sube la sirena desnuda
que edifica mostrando su cristalina espada.
Y más allá la tierra se agiganta,
la tierra
que visitó tu canto, y el acero
que defendió tu patria están seguros,
acrecentados sobre la firmeza
de Stalin y sus hijos.
Ya se acerca
la luz a tu morada.
Miguel de España, estrella
de tierras arrasadas, no te olvido, hijo mío,
no te olvido, hijo mío!
Pero aprendí la vida
con tu muerte: mis ojos se velaron apenas,
y encontré en mí no el llanto,
sino las armas
inexorables!
Espéralas! Espérame!

Pablo Neruda
Chaouen 6496@14
Por ella llorará la fuente
un llanto trémulo y eterno.
Por ella orarán los cipreses
arrodillados bajo el viento.
Habrá galope de corceles,
lunarios ladridos de perros.
A la sombra de los laureles
Melisanda se está muriendo.
Por ella el sol en el castillo
se apagará como un enfermo.
Por ella morirá Pelleas
cuando la lleven al entierro.
Por ella vagará de noche,
moribundo por los senderos.
Por ella pisará las rosas,
perseguirá las mariposas
y dormirá en los cementerios.
Por ella, por ella, por ella
Pelleas, el príncipe, ha muerto.

Pablo Neruda, 1923
martes, 14 de enero de 2014
Bodegón 95856214
Con el dolor de la mortal herida,
de un agravio de amor me lamentaba,
y por ver si la muerte se llegaba
procuraba que fuese más crecida.
Toda en el mal el alma divertida,
pena por pena su dolor sumaba,
y en cada circunstancia ponderaba
que sobraban mil muertes a una vida.
Y cuando, al golpe de uno y otro tiro
rendido el corazón, daba penoso
señas de dar el último suspiro,
no sé con qué destino prodigioso
volví a mi acuerdo y dije: ¿qué me admiro?
¿Quién en amor ha sido más dichoso?
de un agravio de amor me lamentaba,
y por ver si la muerte se llegaba
procuraba que fuese más crecida.
Toda en el mal el alma divertida,
pena por pena su dolor sumaba,
y en cada circunstancia ponderaba
que sobraban mil muertes a una vida.
Y cuando, al golpe de uno y otro tiro
rendido el corazón, daba penoso
señas de dar el último suspiro,
no sé con qué destino prodigioso
volví a mi acuerdo y dije: ¿qué me admiro?
¿Quién en amor ha sido más dichoso?

Sor Juana Inés de la Cruz
Bodegón 7645@14
Al que ingrato me deja, busco amante;
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.
Al que trato de amor, hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata,
y mato al que me quiere ver triunfante.
Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.
Pero yo, por mejor partido, escojo
de quien no quiero, ser violento empleo,
que, de quien no me quiere, vil despojo.
al que amante me sigue, dejo ingrata;
constante adoro a quien mi amor maltrata;
maltrato a quien mi amor busca constante.
Al que trato de amor, hallo diamante,
y soy diamante al que de amor me trata;
triunfante quiero ver al que me mata,
y mato al que me quiere ver triunfante.
Si a éste pago, padece mi deseo;
si ruego a aquél, mi pundonor enojo:
de entrambos modos infeliz me veo.
Pero yo, por mejor partido, escojo
de quien no quiero, ser violento empleo,
que, de quien no me quiere, vil despojo.

Sor Juana Inés de la Cruz
lunes, 13 de enero de 2014
Bodegón 7454214
Tu infancia es un regalo
que descubro cada día renovado.
Con pequeñas cintas de colores
envuelves diferente mi temida rutina:
obligado es ser feliz
cuando nada se parece a ayer
cuando tu intocado mundo
deleita los pocos momentos que tengo para contemplarte.
Haces hermosa la palabra inevitable,
pues inevitablemente me sorprendes con la aurora.
Corazón,
pequeña rodeada de brazos,
despliego esas alas que tengo partidas,
y protejo tu hogar y tu lecho,
mientras garabateas tus vivencias,
en mi álbum del alma.
Pero te alejarás con pasos de hada,
sin ruido te adentrarás en el lejos,
antes de que despierte de mi sueño
y no me necesites en tu abrazo.
que descubro cada día renovado.
Con pequeñas cintas de colores
envuelves diferente mi temida rutina:
obligado es ser feliz
cuando nada se parece a ayer
cuando tu intocado mundo
deleita los pocos momentos que tengo para contemplarte.
Haces hermosa la palabra inevitable,
pues inevitablemente me sorprendes con la aurora.
Corazón,
pequeña rodeada de brazos,
despliego esas alas que tengo partidas,
y protejo tu hogar y tu lecho,
mientras garabateas tus vivencias,
en mi álbum del alma.
Pero te alejarás con pasos de hada,
sin ruido te adentrarás en el lejos,
antes de que despierte de mi sueño
y no me necesites en tu abrazo.
Bodegón 8465@14
Compartimos una hija
y nuestro amor por la poesía,
diferimos en las cuentas con la vida,
y asentimos con el destino desigual,
a nuestro opuesto calendario astral.
Intercambiamos a la par futuro y desván
y sus halagos me rescatan consciente,
a sus encantos de mago rescatador del deseo.
Suaviza mi mordaz conformismo,
da alas a mi parte bohemia,
esa rebeldía oculta a mis mayores.
Mis temores al futuro,
a conocer a la siguiente otra,
mi miedo a delimitarme,
a dibujarme y colorear los bordes exteriores
de mi silueta de Marta.
Últimamente observo,
que cada paso errado,
es un poema en el sorprendente camino.
y nuestro amor por la poesía,
diferimos en las cuentas con la vida,
y asentimos con el destino desigual,
a nuestro opuesto calendario astral.
Intercambiamos a la par futuro y desván
y sus halagos me rescatan consciente,
a sus encantos de mago rescatador del deseo.
Suaviza mi mordaz conformismo,
da alas a mi parte bohemia,
esa rebeldía oculta a mis mayores.
Mis temores al futuro,
a conocer a la siguiente otra,
mi miedo a delimitarme,
a dibujarme y colorear los bordes exteriores
de mi silueta de Marta.
Últimamente observo,
que cada paso errado,
es un poema en el sorprendente camino.
Bodegon 84576@14
LOS PRIMEROS RAYOS
¿Has probado el sabor a madrugada?Sí, ese que parpadea en el estomago,
cuando recuerdas las caricias regaladas
a tu amante hoy furtivo al descubierto.
La madrugada sabe a café en la misma taza,
suena a cucharillas amarillas,
desparejadas, heredadas de extraños,
que vigilan la sala en marcos de cerezo.
Huele a tu aroma en las arrugas de mi pelo,
en el dorso de mis muñecas,
en el beso tierno sobre la palma de mi mano.
Me sonríes y te comes mis labios,
abro mis muslos y me siento en tu sorpresa,
cierro tus párpados con los míos
para que no veamos terminar estas horas fugaces,
de madriguera...
sábado, 11 de enero de 2014
Chaouen 7465@14
Todo este tiempo he estado huyendo
de una quimera, de un mal sueño.
He odiado a un invisible enemigo,
he escapado de un dudoso destino.
Ahora, cuando este dolor ilusorio ha acabado,
cuando parecen cerradas las heridas del pasado.
Ahora siento las verdaderas heridas, ahora siento
el verdadero dolor mayor al que creí haber dejado.
Siento que he perdido al buscar,
he perdido mis tiempos dorados.
Siento mis pesados pies caminar,
sobre cenizas de años pasados.
Inútil y futil refriega en busca de una verdad,
me condujo sin descanso a mi actual soledad.
Reposo de los difuntos, triste y sola realidad,
esperando que el tiempo pase sin que lo vea pasar.

Pedro Sánchez Vázquez
de una quimera, de un mal sueño.
He odiado a un invisible enemigo,
he escapado de un dudoso destino.
Ahora, cuando este dolor ilusorio ha acabado,
cuando parecen cerradas las heridas del pasado.
Ahora siento las verdaderas heridas, ahora siento
el verdadero dolor mayor al que creí haber dejado.
Siento que he perdido al buscar,
he perdido mis tiempos dorados.
Siento mis pesados pies caminar,
sobre cenizas de años pasados.
Inútil y futil refriega en busca de una verdad,
me condujo sin descanso a mi actual soledad.
Reposo de los difuntos, triste y sola realidad,
esperando que el tiempo pase sin que lo vea pasar.

Pedro Sánchez Vázquez
Chaouen 8476@14
Tras terminar penitente el camino,
miro hacia atrás y veo por fin
que el regreso es imposible,
he escapado.
El miedo, aquello que tanto he temido
ha quedado atrás, olvidado
miro a mi alrededor, y veo
dónde he llegado.
De nuevo aquello que siempre he sabido,
la verdad, la única, ella
se clava en mi pecho,
el viaje ha terminado.
Lo que odiaba, lo que temía,
aquello de lo que huía
y sin saber perseguía.
Nuestro traidor aliado,
nuestro adorado enemigo.
Lo humano, me ha derrotado.

Pedro Sánchez Vázquez
miro hacia atrás y veo por fin
que el regreso es imposible,
he escapado.
El miedo, aquello que tanto he temido
ha quedado atrás, olvidado
miro a mi alrededor, y veo
dónde he llegado.
De nuevo aquello que siempre he sabido,
la verdad, la única, ella
se clava en mi pecho,
el viaje ha terminado.
Lo que odiaba, lo que temía,
aquello de lo que huía
y sin saber perseguía.
Nuestro traidor aliado,
nuestro adorado enemigo.
Lo humano, me ha derrotado.

Pedro Sánchez Vázquez
Chaouen 9467@14
Por miedo rompí mis versos,
por miedo ahogué mis palabras,
por miedo tragué mis besos.
Por miedo guardé las alas.
Miedo de perder lo que nunca tuve.
Miedo de tener lo que siempre quise.
Por miedo, cerré mis ojos por dentro
para que el fuego azul, la llama fria,
velase mis sentimientos.
Por miedo dejé la vida.
Miedo a llegar, sin recorrer el camino.
Por miedo, quise apagar mi fuego
y secar el pozo de mis deseos,
quise cubrirlo todo con tierra.
Pero las ascuas alimentaron versos.

Pedro Sánchez Vázquez
por miedo ahogué mis palabras,
por miedo tragué mis besos.
Por miedo guardé las alas.
Miedo de perder lo que nunca tuve.
Miedo de tener lo que siempre quise.
Por miedo, cerré mis ojos por dentro
para que el fuego azul, la llama fria,
velase mis sentimientos.
Por miedo dejé la vida.
Miedo a llegar, sin recorrer el camino.
Por miedo, quise apagar mi fuego
y secar el pozo de mis deseos,
quise cubrirlo todo con tierra.
Pero las ascuas alimentaron versos.

Pedro Sánchez Vázquez
martes, 7 de enero de 2014
Chaouen 94568@14
ILUSA
A través de una ventana
se puede vislumbrar
una mujer serena
queriéndose consolar
Porque la tristeza para ella
es eterna
Porque la alegría para ella
es pasajera.
No encuentra salida,
se siente en un laberitno
de ideas obscuras
y pensamientos sombríos.
Sólo le queda el consuelo
de su propia compañía
la cual le promete
no vivir jamás en soledad.
En su tristeza
sólo se logra escuchar...
¿A dónde iré a dar?
¿Quién me podrá consolar?
Ella, como una pobre ilusa
sólo sabe pensar...
Sólo el amor de un hombre
podrá volverme a renovar.
Albinka Villarreal
sábado, 4 de enero de 2014
Chaouen 6495@14
INVITACIÓN AL AIRE
Te invito, sombra, al aire.
Sombra de veinte siglos,
a la verdad del aire,
del aire, aire, aire.
Sombra que nunca sales
de tu cueva, y al mundo
no devolviste el silbo
que al nacer te dio el aire,
del aire, aire, aire.
Sombra sin luz, minera
por las profundidades
de veinte tumbas, veinte
siglos huecos sin aire,
del aire, aire, aire.
¡Sombra, a los picos, sombra,
de la verdad del aire,
del aire, aire, aire!

Rafael Alberti
Chaouen 94567@14
LOS ÁNGELES MUERTOS
Buscad, buscadlos:
en el insomnio de las cañerías olvidadas,
en los cauces interrumpidos por el silencio de las basuras.
No lejos de los charcos incapaces de guardar una nube,
unos ojos perdidos,
una sortija rota
o una estrella pisoteada.
Porque yo los he visto:
en esos escombros momentáneos que aparecen en las neblinas.
Porque yo los he tocado:
en el destierro de un ladrillo difunto,
venido a la nada desde una torre o un carro.
Nunca más allá de las chimeneas que se derrumban,
ni de esas hojas tenaces que se estampan en los zapatos.
en el insomnio de las cañerías olvidadas,
en los cauces interrumpidos por el silencio de las basuras.
No lejos de los charcos incapaces de guardar una nube,
unos ojos perdidos,
una sortija rota
o una estrella pisoteada.
Porque yo los he visto:
en esos escombros momentáneos que aparecen en las neblinas.
Porque yo los he tocado:
en el destierro de un ladrillo difunto,
venido a la nada desde una torre o un carro.
Nunca más allá de las chimeneas que se derrumban,
ni de esas hojas tenaces que se estampan en los zapatos.
Chaoluen 0569@14
Se equivocó la paloma,
se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)
se equivocaba.
Por ir al norte, fue al sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo;
que la noche, la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón, su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)

Rafael Alberti
Ronda 8475@13
Hoy las nubes me trajeron,
volando, el mapa de España.
¡Qué pequeño sobre el río,
y qué grande sobre el pasto
la sombra que proyectaba!
Se le llenó de caballos
la sombra que proyectaba.
Yo, a caballo, por su sombra
busqué mi pueblo y mi casa.
Entré en el patio que un día
fuera una fuente con agua.
Aunque no estaba la fuente,
la fuente siempre sonaba.
Y el agua que no corría
volvió para darme agua.
volando, el mapa de España.
¡Qué pequeño sobre el río,
y qué grande sobre el pasto
la sombra que proyectaba!
Se le llenó de caballos
la sombra que proyectaba.
Yo, a caballo, por su sombra
busqué mi pueblo y mi casa.
Entré en el patio que un día
fuera una fuente con agua.
Aunque no estaba la fuente,
la fuente siempre sonaba.
Y el agua que no corría
volvió para darme agua.
viernes, 3 de enero de 2014
Chaouen 0002@14
EL ÁNGEL BUENO
Vino el que yo quería
el que yo llamaba.
No aquel que barre cielos sin defensas.
luceros sin cabañas,
lunas sin patria,
nieves.
Nieves de esas caídas de una mano,
un nombre,
un sueño,
una frente.
No aquel que a sus cabellos
ató la muerte.
El que yo quería.
Sin arañar los aires,
sin herir hojas ni mover cristales.
Aquel que a sus cabellos
ató el silencio.
Para sin lastimarme,
cavar una ribera de luz dulce en mi pecho
y hacerme el alma navegable.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Bienvenidos
Gracias por entrar a mi blog.
En esta página veréis momento personales de mi vida,aderezados con mis fotos,unas malas y otras no tanto.
Me encantaría que las comentárais.
Espero que os guste.