Bienvenidos

Gracias por entrar a mi blog. En esta página veréis momento personales de mi vida,aderezados con mis fotos,unas malas y otras no tanto. Me encantaría que las comentárais. Espero que os guste.

sábado 27 de octubre de 2007

Mare Nostrum 968@07


Quiero saber de quién es mi pasado.¿De cuál de los que fui? ¿Del ginebrinoque trazó algún hexámetro latinoque los lustrales años han borrado?¿Es de aquel niño que buscó en la enterabiblioteca del padre las puntualescurvaturas del mapa y las feralesformas que son el tigre y la pantera?¿O de aquel otro que empujó una puertadetrás de la que un hombre se moríapara siempre, y besó en el blanco díala cara que se va y la cara muerta?Soy los que ya no son. Inútilmentesoy en la tarde esa perdida gente.

Jorge Luis Borges

Mare Nostrum 907689@07



ALHAMBRA
Grata la voz del agua a quien abrumaron negras arenas, grato a la mano cóncava el mármol circular de la columna, gratos los finos laberintos del agua entre los limoneros, grata la música del zéjel, grato el amor y grata la plegaria dirigida a un Dios que está solo, grato el jazmín.
Vano el alfanje ante las largas lanzas de los muchos, vano ser el mejor. Grato sentir o presentir, rey doliente, que tus dulzuras son adioses, que te será negada la llave, que la cruz del infiel borrará la luna, que la tarde que miras es la última.

Jorge Luis Borges, Granada, 1976

Mare Nostrum 67958@07


Alguien recorre los senderos de Ítaca y no se acuerda de su rey, que fue a Troyahace ya tantos años;alguien piensa en las tierras heredadasy en el arado nuevo y el hijoy es acaso feliz.En el confín del orbe yo, Ulises,descendí a la Casa de Hadesy vi la sombra del tebano Tiresiasque desligó el amor de las serpientes,Y la sombra de Heraclesque mata sombras de leones en la praderay así mismo está en el Olimpo.Alguien hoy anda por Bolívar y Chiley puede ser feliz o no serlo.Quién me diera ser él.

Jorge Luis Borges

Mare Nostrum 9678@07


En el bronce de Homero resplandece tu nombre,negro vino que alegras el corazón del hombre.Siglos de siglos hace que vas de mano en manodesde el ritón del griego al cuerno del germano.En la aurora ya estabas. A las generacionesles diste en el camino tu fuego y tus leones.Junto a aquel otro río de noches y de díascorre el tuyo que aclaman amigos y alegrías,vino que como un Éufrates patriarcal y profundovas fluyendo a lo largo de la historia del mundo.En tu cristal que vive nuestros ojos han vistouna roja metáfora de la sangre de Cristo.En las arrebatadas estrofas del sufíeres la cimitarra, la rosa y el rubí.Que otros en tu Leteo beban un triste olvido;yo busco en ti las fiestas del fervor compartido.Sésamo con el cual antiguas noches abroy en la dura tiniebla, dádiva y candelabro.Vino del mutuo amor o la roja pelea,alguna vez te llamaré. Que así sea.

Jorge Luis Borges

People 9ty8@07



AL HIJO
No soy yo quien te engendra. Son los muertos.Son mi padre, su padre y sus mayores;son los que un largo dédalo de amorestrazaron desde Adán y los desiertosde Caín y de Abel, en una auroratan antigua que ya es mitología,y llegan, sangre y médula, a este díadel porvenir, en que te engendro ahora.Siento su multitud. Somos nosotrosy, entre nosotros, tú y los venideroshijos que has de engendrar. Los postrimerosy los del rojo Adán. Soy esos otros,también. La eternidad está en las cosasdel tiempo, que son formas presurosas.

Jorge Luis Borges

Mare Nostrum 69867@07



AL ESPEJO
¿Por qué persistes, incesante espejo?¿Por qué duplicas, misterioso hermano,el movimiento de mi mano?¿Por qué en la sombra el súbito reflejo?Eres el otro yo de que habla el griegoy acechas desde siempre. En la tersuradel agua incierta o del cristal que durame buscas y es inútil estar ciego.El hecho de no verte y de sabertete agrega horror, cosa de magia que osasmultiplicar la cifra de las cosasque somos y que abarcan nuestra suerte.Cuando esté muerto, copiarás a otroy luego a otro, a otro, a otro, a otro…

Jorge Luis Borges

Ayna oti@0867


Siempre es conmovedor el ocaso por indigente o charro que sea, pero más conmovedor todavía es aquel brillo desesperado y final que herrumbra la llanura cuando el sol último se ha hundido. Nos duele sostener esa luz tirante y distinta, esa alucinación que impone al espacio el unánime miedo de la sombra y que cesa de golpe cuando notamos su falsía, como cesan los sueños cuando sabemos que soñamos.

Jorge Luis Borges, 1923

Texturas 0698@07



UNA LLAVE EN SALÓNICA
Abarbanel, Farías o Pinedo, arrojados de España por impía persecución, conservan todavía la llave de una casa de Toledo.
Libres ahora de esperanza y miedo, miran la llave al declinar el día; en el bronce hay ayeres, lejanía, cansado brillo y sufrimiento quedo.
Hoy que su puerta es polvo, el instrumento es cifra de la diáspora y del viento, afín a esa otra llave del santuario
que alguien lanzó al azul cuando el romano acometió con fuego temerario, y que en el cielo recibió una mano.

Jorge Luis Borges

Mare Nostrum 789@07



A UNA MONEDA
Fría y tormentosa la noche que zarpé de Montevideo.Al doblar el Cerro,tiré desde la cubierta más altauna moneda que brilló y se anegó en las aguas barrosas,una cosa de luz que arrebataron el tiempo y la tiniebla.Tuve la sensación de haber cometido un acto irrevocable,de agregar a la historia del planetados series incesantes, paralelas, quizá infinitas:mi destino, hecho de zozobra, de amor y de vanas vicisitudes,y el de aquel disco de metalque las aguas darían al blando abismoo a los remotos mares que aún roendespojos del sajón y del fenicio.A cada instante de mi sueño o de mi vigiliacorresponde otro de la ciega moneda.A veces he sentido remordimientoy otras envidia,de ti que estás, como nosotros, en el tiempo y su laberintoy que no lo sabes.

Jorge Luis Borges

Mare Nostrum r98@07



A UNA ESPADA EN YORK MINSTER
En su hierro perdura el hombre fuerte,hoy polvo de planeta, que en las guerrasde ásperos mares y arrasadas tierraslo esgrimió, vano al fin, contra la muerte.Vana también la muerte. Aquí está el hombreblanco y feral que de Noruega vino,urgido por el épico destino;su espada es hoy su símbolo y su nombre.Pese a la larga muerte y su destierro,la mano atroz sigue oprimiendo el hierroy soy sombra en la sombra ante el guerrerocuya sombra está aquí. Soy un instantey el instante ceniza, no diamante,y sólo lo pasado es verdadero.

Jorge Luis Borges

Mare Nostrum 079@07



A UN VIEJO POETA
Caminas por el campo de Castilla y casi no lo ves. Un intrincado versículo de Juan es tu cuidado y apenas reparaste en la amarilla
puesta del sol. La vaga luz delira y en el confín del Este se dilata esa luna de escarnio y de escarlata que es acaso el espejo de la Ira.
Alzas los ojos y la miras. Una memoria de algo que fue tuyo empieza y se apaga. La pálida cabeza
bajas y sigues caminando triste, sin recordar el verso que escribiste: Y su epitafio la sangrienta luna.

Jorge Luis Borges, 1960

Terciopelo


A UN POETA SAJÓN
La nieve de Nortumbria ha conocidoy ha olvidado la huella de tus pasosy son innumerables los ocasosque entre nosotros, gris hermano, han sido.Lento en la lenta sombra labraríasmetáforas de espadas en los maresy del horror que mora en los pinaresy de la soledad que traen los días.¿Dónde buscar tus rasgos y tu nombre?Esas son cosas que el antiguo olvidoguarda. Nunca sabré cómo habrás sidocuando sobre la tierra fuiste un hombre.Seguiste los caminos del destierro;ahora sólo eres tu cantar de hierro.

Jorge Luis Borges

Mare Nostrum 0689@07



A QUIEN ESTÁ LEYÉNDOME
Eres invulnerable. ¿No te han dadolos números que rigen tu destinocertidumbre de polvo? ¿No es acasotu irreversible tiempo el de aquel ríoen cuyo espejo Heráclito vio el símbolode su fugacidad? Te espera el mármolque no leerás. En él ya están escritosla fecha, la ciudad y el epitafio.Sueños del tiempo son también los otros,no firme bronce ni acendrado oro;el universo es, como tú, Proteo.Sombra, irás a la sombra que te aguardafatal en el confín de tu jornada;piensa que de algún modo ya estás muerto.

Jorge Luis Borges

jueves 18 de octubre de 2007

Bodegón 9568@07



VIDA INERTE
Amiga Hortensia, renace conmigo ¿entiendes?Salgamos de la rutina, de este camino,Este destino uniforme. Amiga Hortensia, toma mi mano, ¿escuchas?Busquemos nuevas formas, rompamos cadenas,Salgamos de este lugar, olvida tu sed.No te conformes ni con el riego diario Ni con luz solar, eres mas.Amiga Hortensia, por favor, ¡escúchame!Por que aunque escuchas, no lo deseas.¡Perdóname! Perdóname por soñar, por olvidar.Solo dos plantas somos, solo dos flores sin mayor esperanza tú bella! Yo encarcelado en algo, sin precedente?Condenado a la vida inerte.
Rodrigo Álvarez Quevedo

Texturas 9685@07



PECADO CAPITAL
Papeles impresos de tinta.Se arrugan y se quemanse rompen pero Para algunosmás valiosos que la propia vida.Grandes palacios decorados en oro y marfilPagados con hambrecon abuso y con almascon muerte y con sangre.Pueblos razas culturasdevorando vida que estuvo antes de la vidaflores, montañas, armoníaComo la peor de las plagas de Israel.Demonios de acero voladores Como pájarosrápidos como el vientoFuertes como leones peroterribles como el hombre.horribles como el mismo holocaustoLanzan llamas de fuego negro para tener másY más y más y más.Pueblos y razas consumidas por el fuego.Lluvia de sangre devastadoras como la ira de Zeus¡abre los ojos! Solo es papel.Salud, dinero, amorLa felicidad?Sangre dinero y ambiciónla realidad.Maldito invento, maldita peste, maldita sociedad.
Rodrigo Álvarez Quevedo

Ayna 9584@07



PECADO CAPITAL
Papeles impresos de tinta.Se arrugan y se quemanse rompen pero Para algunosmás valiosos que la propia vida.Grandes palacios decorados en oro y marfilPagados con hambrecon abuso y con almascon muerte y con sangre.Pueblos razas culturasdevorando vida que estuvo antes de la vidaflores, montañas, armoníaComo la peor de las plagas de Israel.Demonios de acero voladores Como pájarosrápidos como el vientoFuertes como leones peroterribles como el hombre.horribles como el mismo holocaustoLanzan llamas de fuego negro para tener másY más y más y más.Pueblos y razas consumidas por el fuego.Lluvia de sangre devastadoras como la ira de Zeus¡abre los ojos! Solo es papel.Salud, dinero, amorLa felicidad?Sangre dinero y ambiciónla realidad.Maldito invento, maldita peste, maldita sociedad.
Rodrigo Álvarez Quevedo

Reflejo


VIDA INERTE
Amiga Hortensia, renace conmigo ¿entiendes?Salgamos de la rutina, de este camino,Este destino uniforme. Amiga Hortensia, toma mi mano, ¿escuchas?Busquemos nuevas formas, rompamos cadenas,Salgamos de este lugar, olvida tu sed.No te conformes ni con el riego diario Ni con luz solar, eres mas.Amiga Hortensia, por favor, ¡escúchame!Por que aunque escuchas, no lo deseas.¡Perdóname! Perdóname por soñar, por olvidar.Solo dos plantas somos, solo dos flores sin mayor esperanza tú bella! Yo encarcelado en algo, sin precedente?Condenado a la vida inerte.
Rodrigo Álvarez Quevedo

Ayna 9t8@07



¿JUEGAS?
El frío rasga tu noble piel, aun cuando vos lo creías incapaz,lo hace y ahí estoy yo, testigo de lo que es y no debería ser. Ayer me contuve de tu sutil invitación a juguetear, pero hoy no,hoy no puedo detenerme al ver como el denso soplar de viento polar hiereese jardín donde ayer quisimos jugar.Esta vez no lo pensamos mucho, tal vez es así como deben ser las cosas, nos vasto cruzar las miradas para iniciar esto que tanto quisimos empezar.
Jorge Rojo

Bosque 968@07



PÁGINA 90
Claroscuro, sentado en la ventana de aquel cuarto, (ventana que más bien se siente como balcón) espero, porque últimamente espero a sabiendas de que no te encontraré ni por casualidad y de que tú no me buscaras.
Una mano a ese aparato que me esclaviza desde que apareciste en mi (nunca sueña) y la otra a mi cigarro para matar la certidumbre porque prefiero una insaciable desesperación a vivir una realidad que tan poco me convence.
Jorge Rojo

Bodegón 90689@07


CHISPITAS DE LUZ
Vibrantes destellos de luz emanan de tus ojos, se van apagando y encendiendo según la ocasión, una sonrisa, un beso, un abrazo, cuando estas dormida, cuando no me quieres ver, pareciera que jugamos a encender y apagar la luz hasta que se funda, pero no es así de sencillo, en ocasiones los destellos de convierten en lumbreras que parecen nunca terminar, en otras la luz se va, pero casi siempre los destellos llegan si avisar, llegan de una, solitos, como queriendo sorprendernos, y lo hacen, nos sorprenden en cualquier lugar, en el metro, en algún restaurante, en el baño, que se yo... y a la vez que se prenden las luces de tus ojos yo quisiera apagar las luces del mundo y tan solo verte a ti.
Jorge Rojo

Bosque 958@07



YA NADA PODÍA
A la distancia, tuve que guardar la distancia suficiente para contemplarte si que vos te percataras de la manera en que te miraba, como queriendo levantarte un altar para adorarte dos de siete días. El espacio se torno espeso, todo aconteció con lentitud y desespero, sentía cada movimiento, cada parpadeo, cada latido, podía... ... No ya nada podía, te encontrabas demasiado lejos para alcanzarte otra vez.
Jorge Rojo

Texturas i9568@07



Para ella:
A veces te quedan dudas,mi amorSi las palabras que escribo,mi amorse las robé a algún poetami amorNo te culpomi amorya que cuesta imaginarmi amorque se pueda querer tanto mi amorcomo para que las palabras broten,mi amorle crezcan alas,mi amory vuelen hacia vosmi amor.
Cristián Pereyra Lucena

jueves 11 de octubre de 2007

Vias 958@07



RIMA LXVII
¡Qué hermoso es ver el día coronado de fuego levantarse, y, a su beso de lumbre, brillar las olas y encenderse el aire!
¡Qué hermoso es tras la lluvia del triste otoño en la azulada tarde, de las húmedas flores el perfume aspirar hasta saciarse!
¡Qué hermoso es cuando en copos la blanca nieve silenciosa cae, de las inquietas llamas ver las rojizas lenguas agitarse!
Qué hermoso es cuando hay sueño, dormir bien... y roncar como un sochantre y comer... y engordar... ¡y qué desgracia que esto sólo no baste!.

Gustavo Adolfo Bécquer

Aitana 958@07



RIMA VI
Como la brisa que la sangre orea sobre el oscuro campo de batalla, cargada de perfumes y armonías en el silencio de la noche vaga,
Símbolo del dolor y la ternura, del bardo inglés en el horrible drama, la dulce Ofelia, la razón perdida, cogiendo flores y cantando pasa.

Gustavo Adolfo Bécquer

Vias 958@07



RIMA XXIII
[A ella. No sé...]
Por una mirada, un mundo; por una sonrisa, un cielo; por un beso... ¡Yo no sé qué te diera por un beso!

Gustavo Adolfo Bécquer

La estación de los sueños



RIMA LXVIII
No sé lo que he soñado en la noche pasada. Triste, muy triste debió ser el sueño, pues despierto la angustia me duraba.
Noté al incorporarme húmeda la almohada, y por primera vez sentí al notarlo, de un amargo placer henchirse el alma.
Triste cosa es el sueño que llanto nos arranca, mas tengo en mi tristeza una alegría... ¡Sé que aún me quedan lágrimas!

Gustavo Adolfo Bécquer

Fiesta de la Vendimia 0569@07



RIMA XLVI
Me ha herido recatándose en las sombras, sellando con un beso su traición. Los brazos me echó al cuello y por la espalda partióme a sangre fría el corazón.
Y ella prosigue alegre su camino, feliz, risueña, impávida. ¿Y por qué? Porque no brota sangre de la herida. Porque el muerto está en pie.

Gustavo Adolfo Bécquer

Fiesta de la Vendimia 958@07



RIMA LXXI
No dormía: vagaba en ese limbo en que cambian de forma los objetos, misteriosos espacios que separan la vigilia del sueño.
Las ideas que en ronda silenciosa daban vueltas en torno a mi cerebro, poco a poco en su danza se movían con un compás más lento.
De la luz que entra al alma por los ojos los párpados velaban el reflejo; mas otra luz el mundo de visiones alumbraba por dentro.
En este punto resonó en mi oído un rumor semejante al que en el templo vaga confuso al terminar los fieles con un Amén sus rezos.
Y oí como una voz delgada y triste que por mi nombre me llamó a lo lejos, ¡y sentí olor de cirios apagados, de humedad y de incienso!
Entró la noche y del olvido en brazos caí cual piedra en su profundo seno. Dormí y al despertar exclamé: —¡Alguno que yo quería ha muerto!

Gustavo Adolfo Bécquer

Vias 958@07


RIMA LXVII
¡Qué hermoso es ver el día coronado de fuego levantarse, y, a su beso de lumbre, brillar las olas y encenderse el aire!
¡Qué hermoso es tras la lluvia del triste otoño en la azulada tarde, de las húmedas flores el perfume aspirar hasta saciarse!
¡Qué hermoso es cuando en copos la blanca nieve silenciosa cae, de las inquietas llamas ver las rojizas lenguas agitarse!
Qué hermoso es cuando hay sueño, dormir bien... y roncar como un sochantre y comer... y engordar... ¡y qué desgracia que esto sólo no baste!.

Gustavo Adolfo Bécquer

Fiesta de la Vendimia 09658@07



RIMA X
Los invisibles átomos del aire en derredor palpitan y se inflaman, el cielo se deshace en rayos de oro, la tierra se estremece alborozada.
Oigo flotando en olas de armonías, rumor de besos y batir de alas; mis párpados se cierran... —¿Qué sucede? ¿Dime? —¡Silencio! ¡Es el amor que pasa!

Gustavo Adolfo Bécquer

Fiesta de la Vendimia 958@07



RIMA LVI
Hoy como ayer, mañana como hoy, ¡y siempre igual! Un cielo gris, un horizonte eterno y andar... andar.
Moviéndose a compás, como una estúpida máquina, el corazón. La torpe inteligencia del cerebro, dormida en un rincón.
El alma, que ambiciona un paraíso, buscándole sin fe, fatiga sin objeto, ola que rueda ignorando por qué.
Voz que, incesante, con el mismo tono, canta el mismo cantar, gota de agua monótona que cae y cae, sin cesar.
Así van deslizándose los días, unos de otros en pos; hoy lo mismo que ayer...; y todos ellos, sin gozo ni dolor.
¡Ay, a veces me acuerdo suspirando del antiguo sufrir! Amargo es el dolor, ¡pero siquiera padecer es vivir!

Gustavo Adolfo Bécquer

Aitana 958@07



«¿Cuál es la causa, mi Damón, que estando en la lucha de amor juntos trabados con lenguas, brazos, pies y encadenados cual vid que entre el jazmín se va enredando
»y que el vital aliento ambos tomando en nuestros labios, de chupar cansados, en medio a tanto bien somos forzados llorar y suspirar de cuando en cuando?»
«Amor, mi Filis bella, que allá dentro nuestras almas juntó, quiere en su fragua los cuerpos ajuntar también tan fuerte
»que no pudiendo, como esponja el agua, pasar del alma al dulce amado centro, llora el velo mortal su avara suerte».
Francisco de Aldana

Mare Nostrum 9854@07



AL CIELO
Clara fuente de luz, nuevo y hermoso, rico de luminarias, patrio Cielo, casa de la verdad sin sombra o velo, de inteligencias ledo, almo reposo:
¡oh cómo allá te estás, cuerpo glorioso, tan lejos del mortal caduco velo, casi un Argos divino alzado a vuelo, de nuestro humano error libre y piadoso!
¡Oh patria amada!, a ti sospira y llora esta en su cárcel alma peregrina, llevada errando de uno en otro instante;
esa cierta beldad que me enamora suerte y sazón me otorgue tan benina que, do sube el amor, llegue el amante.
Francisco de Aldana

martes 2 de octubre de 2007

Criptana 968@07



Las Rosas
Entonces hubiera gritado: ¡Señor, salva a Juan! He visto deshacerse muchas bellezas; sería bueno que quedase una como emblema de nuestro tiempo, un licor joven que —contra el uso— no envejeciera nunca... Aún es hoy como monda de naranja, y sonríe, y un aroma delgado aún llena el aire... Pero no, tampoco mi oración obtuvo respuesta
Luis Antonio de Villena, Otoño de 1989

Gaviota



Un arte de vida
Vivir sin hacer nada. Cuidar lo que no importa, tu corbata de tarde, la carta que le escribes a un amigo, la opinión sobre un lienzo, que dirás en la charla, pero que no tendrás el torpe gusto de pretender escrita. Beber, que es un placer efímero. Amar el sol y desear veranos, y el invierno lentísimo que invita a la nostalgia (¿de dónde esa nostalgia?). Salir todas las noches, arreglarte el foulard con cariño esmerado ante el espejo, embriagarte en belleza cuanto puedas, perseguir y anhelar jóvenes cuerpos, llanuras prodigiosas, todo el mundo que cabe en tanta euritmia. Dejar de amanecida tan fantásticos lechos, y olerte las manos mientras buscas taxi, gozando en la memoria, porque hablan de vellos y delicias y escondidos lugares, y perfumes sin nombre, dulces como los cuerpos. ¡Qué frío amanecer entonces, qué triste es, qué bello! Las sábanas te acogerán después un tanto yermas, y esperarás el sueño. Del día que vendrá no sabes nada. (No consultas oráculos). Te quemarán hastíos y emociones, tertulias y bellezas, las rosas de un banquete suntuario, y las viejas callejas, donde se siente todo, en el verano, como un aroma intenso. Vivir sin hacer nada. Cuidar lo que no importa. Y si todo va mal, si al final todo es duro, como Verlaine, saber ser el rey de un palacio de invierno.
Luis Antonio de Villena

Ana,Yone y el Mar 5'679@07



El amor es deseo de hermosura
(León Hebreo)
¿Merecerá la pena tanta búsqueda inútil?Rebuscar claridades entre piernas y pelocual quien codicia gema entre ríos de fango.Sentir desastre tanto mientras la boca besa,adorar y reptar sinuoso por cinturas que arden,helarse en fuego rubio, flamear en desierto tartáreo,probar que es eso, pero poner la mano en gélido basalto,y linguar maravilla mientras se hunden las naves...¡Han sido tantos los cuerpos, el esplendor, la procela,el volcán, la esmeralda, tanta consumición para buscarla luz, que, estragado, el corazón no tiene frontera, subir aún más, gastar la vida en ese ígneo ideal, donde dos ojos negrosentrelazan un alma. Y estarse allí, hasta que no haya nada.Pugnando siempre por asir lo imposible. Querubínico afánque te asola y exalta, dejando apenas un rocío en los labios...¿Mereció el vivir? Así que cuando morimos, descansamos.

Ana,Yone y el Mar 598@07



MAGIA EN VERANO
Me recreo ante tu cuerpo como ante un paisaje imprevisto. Me sorprende verte en la desnudez juvenil, y ansío recorrerlo, como una anhelada geografía. Me ves pensando en la umbría vegetal de algunas grutas, o en el agua del muslo donde brillan las venas. Me perderé en un bosque que cruzo con mis manos, y pediré una larga estepa donde los labios hablen. Me ves sorprendido, anonadado, pensando en habitarte. Y tú, mientras, te abandonas al cálido primor del aire. Te dejas en la luz, que te navega; y si miro tus ojos vuelvo al jardín oscuro donde es verano el verde. Te miro otra vez y casi no te creo posible. Fulges, encantas, guarda tu cuerpo el hechizo insabido de la tierra. Y despacio sonríes al irme yo acercando, atónito, hacia ti mientras el sol nos cubre con su luz, nos desdibuja, y nos va metiendo en la calma inmensa y rubia de la tarde.
(1976)
Luis Antonio de Villena

Criptana 0569@07



Mucho más triste que la muerte odiosa
Amante de la Muerte, enamorado felizdel único reposo que habita en este mundo:¡Sal, sal fuera, huye, escapa para siempre!¿Cómo perseverar un año más? Es muy duro el camino, y no me gusta nada este universo.Porque amo, y la mano parpadea en el aire.Deseo, y el ansia no se transforma en cuerpos rubios.Y caen mis párpados, porque no soy felizapenas nunca, y pesa extrañamente la melancolía.Yo huiría de aquí, no me veríais nunca, gritaría ¡fuego!, ¡fuego! Y cerrando el telónme pondría un vestido verde, como de escamasde otro mundo. Porque he querido ser un reyque cena antes de la guillotina; un frívologalán bajo un baile de arañas, y un hermosomuchacho cuya vida es de amor y de lujo.Pero ninguno he sido. Es muy arduo vivir.Y ningún futuro (ninguno) es elegante o digno.
Luis Antonio de Villena

Bodegón 598@07



aire de azaharembriagador aromarespira el airerespira el marazahar de noviavirgen azahartranspira el martu cuerpo de gloria
Íñigo Villalobos

Pescando



CONVERTIR EN SED NUESTRA TRISTEZA
A veces nos quedamos silenciosos tan hondos y vacíos de tristeza, que nuestra pura desnudez invoca mudamente la luz de una presencia.
Medimos por el hueco, lo que falta de densidad y plenitud en esta lobreguez de ser hombre clausurado, pero abierto en sí mismo y sin cancela.
Alguien a quien le damos nuestra espalda nos acosa buscándonos las vueltas y se pone a mirar hacia lo oscuro que tiembla en lo interior de la caverna.
Y nosotros sentados hacia dentro, con los ojos sellados en la piedra, tememos que, al volvernos, de repente, nos hallemos de cara a la evidencia.
Porque nunca podremos. Hace falta que nos bielde la muerte y nos dé vuelta, que nos meta su luz como en un guante y nos saque los ojos hacia afuera.
La luz nos llegará. Se hará presente a inaugurar su reino. Mientras llega, sólo queda esperar en el silencio y convertir en sed nuestra tristeza.

Focos


EL AMOR ES UNA SOLDADURA MÁS O MENOS AUTÓGENA
Si vives enamorado, no tardarás en saber que un amor puede doler cierto, mentido y soñado.
Y quizás ninguno estará de más.

Luis Rosales

Maroma



1 AUTOBIOGRAFÍA
Como el náufrago metódico que contase las olas que faltan para morir, y las contase, y las volviese a contar, para evitar errores, hasta la última, hasta aquella que tiene la estatura de un niño y le besa y le cubre la frente, así he vivido yo con una vaga prudencia de caballo de cartón en el baño, sabiendo que jamás me he equivocado en nada, sino en las cosas que yo más quería.

Criptana 9548@07



6 EL BOSQUE SE IBA HACIENDO AL ARDE
tristemente naturales
J.Guillén
Me están mirando en tus ojos los ángeles del instante, los ángeles que han perdido la memoria al contemplarse.
Me estoy reuniendo en tus brazos; te siento casi quemándome; arden el tronco y las ramas pero las hojas no arden.
Estamos juntos, sin vernos, repetidos y distantes, juntos pero no vividos, tristemente naturales.

Luis Rosales

Ana,Yone y el mar 958.@07



3 LA ÚLTIMA LUZ
Eres de cielo hacia la tarde, tienes ya dorada la luz en las pupilas, como un poco de nieve atardeciendo que sabe que atardece. Y yo querría cegar del corazón, cegar de verte cayendo hacia ti misma como la tarde cae, como la noche ciega la luz del bosque en que camina de copa en copa cada vez más alta, hasta la rama isleña, sonreída por el último sol, ¡y sé que avanzas porque avanza la noche! y que iluminas tres hojas solas en el bosque, y pienso que la sombra te hará clara y distinta, que todo el sol del mundo en ti descansa, en ti, la retrasada, la encendida rama del corazón en la que aún tiembla la luz sin sol donde se cumple el día.

Luis Rosales

Bodegón 5698@07



MEMORIA DE TRÁNSITO
Herido de amor huido
F. García Lorca
Abril, porque siento, creo, pon calma en los ojos míos, ¿los montes, mares y ríos, qué son sino devaneo?; mirando la nieve veo memoria de tu hermosura, y cuando vi en su blancura tu inmediata eternidad, ¿fuiste si no claridad, temblor, paciencia y dulzura?
Tu leve paso indolente deja en mis ojos su aroma, los ojos en donde toma revelación permanente; bienaventuradamente nacieron para el olvido, tu piel de asombro encendido, tus ojos de limpio viento, y esta ternura que siento «herido de amor huido».
Los sitios donde has estado en la memoria los llevo sólo para ver de nuevo el rastro que allí has dejado; la tierra que tú has pisado vuelvo a pisar; nada soy más que este sueño en que voy desde tu ausencia a la nada. me hizo vivir tu mirada: fiel al tránsito aquí estoy.

Vendimia 059@07



20 AYER VENDRÁ
La tarde va a morir; en los caminos se ciega triste o se detiene un aire bajo y sin luz; entre las ramas altas, mortal, casi vibrante, queda el último sol; la tierra huele, empieza a oler; las aves van rompiendo un espejo con su vuelo; la sombra es el silencio de la tarde. Te he sentido llorar: no sé a quién lloras. Hay un humo distante, un tren, que acaso vuelve, mientras dices: Soy tu propio dolor, déjame amarte.

Luis Rosales, 1951

Campo Manchego 98@07



YO NO TENGO SOLEDAD
Es la noche desamparo de las sierras hasta el mar. Pero yo, la que te mece, ¡yo no tengo soledad!
Es el cielo desamparo si la Luna cae al mar. Pero yo, la que te estrecha, ¡yo no tengo soledad!
Es el mundo desamparo y la carne triste va. Pero yo, la que te oprime, ¡yo no tengo soledad!

Gabriela Mistral

Merendero



NOCHE
Las montañas se deshacen, el ganado se ha perdido; el sol regresa a su fragua: todo el mundo se va huido.
Se va borrando la huerta, la granja se ha sumergido y mi cordillera sume su cumbre y su grito vivo.
Las criaturas resbalan de soslayo hacia el olvido, y también los dos rodamos hacia la noche, mi niño.

Gabriela Mistral

Mi Ana



LA TIERRA Y LA MUJER
A Amira de la Rosa
Mientras tiene luz el mundo y despierto está mi niño, por encima de su cara, todo es un hacerse guiños.
Guiños le hace la alameda con sus dedos amarillos, y tras de ella vienen nubes en piruetas de cabritos...
La cigarra, al mediodía, con el frote le hace guiño, y la maña de la brisa guiña con su pañalito.
Al venir la noche hace guiño socarrón el grillo, y en saliendo las estrellas, me le harán sus santos guiños...
Yo le digo a la otra Madre, a la llena de caminos: "¡Haz que duerma tu pequeño para que se duerma el mío!".
Y la muy consentidora, la rayada de caminos, me contesta: «¡Duerme al tuyo para que se duerma el mío!».

Gabriela Mistral

Criptana 948@07



PIECECITOS
A doña lsaura Dinator
Piececitos de niño, azulosos de frío, ¡cómo os ven y no os cubren, Dios mío!
¡Piececitos heridos por los guijarros todos, ultrajados de nieves y lodos!
El hombre ciego ignora que por donde pasáis, una flor de luz viva dejáis;
que allí donde ponéis la plantita sangrante, el nardo nace más fragante.
Sed, puesto que marcháis por los caminos rectos, heroicos como sois perfectos.
Piececitos de niño, dos joyitas sufrientes, ¡cómo pasan sin veros las gentes!

Gabriela Mistral

Bodegón 8567@07



LA PAJITA
Ésta que era una niña de cera; pero no era una niña de cera, era una gavilla parada en la era. Pero no era una gavilla sino la flor tiesa de la maravilla. Tampoco era la flor sino que era un rayito de sol pegado a la vidriera. No era un rayito de sol siquiera: una pajita dentro de mis ojitos era.
¡Alléguense a mirar cómo he perdido entera, en este lagrimón, mi fiesta verdadera!

Gabriela Mistral

Cafetera



BALADA
Él pasó con otra; yo le vi pasar. Siempre dulce el viento y el camino en paz. ¡Y estos ojos míseros le vieron pasar!
Él va amando a otra por la tierra en flor. Ha abierto el espino; pasa una canción. ¡Y él va amando a otra por la tierra en flor!
El besó a la otra a orillas del mar; resbaló en las olas la luna de azahar. ¡Y no untó mi sangre la extensión del mar!
El irá con otra por la eternidad. Habrá cielos dulces. (Dios quiera callar.) ¡Y él irá con otra por la eternidad!

Gabriela Mistral

Campo Manchego 9568@07


DOS ÁNGELES
No tengo sólo un Ángel con ala estremecida: me mecen como al mar mecen las dos orillas el Ángel que da el gozo y el que da la agonía, el de alas tremolantes y el de las alas fijas.
Yo sé, cuando amanece, cuál va a regirme el día, si el de color de llama o el color de ceniza, y me les doy como alga a la ola, contrita.
Sólo una vez volaron con las alas unidas: el día del amor, el de la Epifanía.
¡Se juntaron en una sus alas enemigas y anudaron el nudo de la muerte y la vida!

Gabriela Mistral

Ausencia



AUSENCIA
Se va de ti mi cuerpo gota a gota. Se va mi cara en un óleo sordo; se van mis manos en azogue suelto; se van mis pies en dos tiempos de polvo.
¡Se te va todo, se nos va todo!
Se va mi voz, que te hacía campana cerrada a cuanto no somos nosotros. Se van mis gestos que se devanaban, en lanzaderas, debajo tus ojos. Y se te va la mirada que entrega, cuando te mira, el enebro y el olmo.
Me voy de ti con tus mismos alientos: como humedad de tu cuerpo evaporo. Me voy de ti con vigilia y con sueño, y en tu recuerdo más fiel ya me borro. Y en tu memoria me vuelvo como esos que no nacieron ni en llanos ni en sotos.
Sangre sería y me fuese en las palmas de tu labor, y en tu boca de mosto. Tu entraña fuese, y sería quemada en marchas tuyas que nunca más oigo, ¡y en tu pasión que retumba en la noche como demencia de mares solos!
¡Se nos va todo, se nos va todo!

Gabriela Mistral

Bodegón Draganizado



APEGADO A MÍ
Velloncito de mi carne, que en mi entraña yo tejí, velloncito friolento, ¡duérmete apegado a mí!
La perdiz duerme en el trébol escuchándole latir: no te turben mis alientos, ¡duérmete apegado a mí!
Hierbecita temblorosa asombrada de vivir, no te sueltes de mi pecho: ¡duérmete apegado a mí!
Yo que todo lo he perdido ahora tiemblo de dormir. No resbales de mi brazo: ¡duérmete apegado a mí!

Gabriela Mistral